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Mostrando entradas de abril, 2017

Un pedacito de Twain

"El que lucha con monstruos debe tener cuidado de no convertirse en un monstruo. Y si miras fíjamente durante mucho tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti." Curiosamente, Verne también nombró a los abismos en su Viaje al centro de la Tierra, siendo ésta la siguiente: "No hay nada que embriague tanto como la atracción del abismo".

Jaula rota, pájaro libre

También un monstruo tiene sus vivencias que lo hacen ser como tal. Tampoco es que fuese hace mucho que pasase esto. Empezaré preguntando. ¿En qué momento piensas que soy tu propiedad? Digo, partiendo de que el amor es sinónimo de libertad, a mi parecer. Digamos que, aunque diga y reivindique ésta susodicha libertad, en tu mente estúpida no cabe ese concepto. Entonces, ya de ahí hemos partido sumamente mal; como dice el dicho, lo que mal empieza, mal acaba. Éstas palabras, van para un miserable. Soy un jodido pájaro, voy volando por el cielo, y te ves con el derecho de agarrarme de las putas alas y encadenarmelas, pero descuida, -me gustas, eres algo que me gusta demasiado-; eres enfermízo. No tienes ni la menor idea de lo que significa querer, y mucho menos amar. Ahora vayamos al grano. En qué momento, consideras que aprovechando mi debilidad física, puedes llegar a cogerme de las muñecas con todas tus fuerzas, e intentar obligarme a hacer algo pese a las reiteradas negaciones, y lo

Vinilo roto

Yo, llamado monstruo. Por nacer con rareza, por no ser algo normal. Por no poder mirar al cielo sin que alguien me llegue a juzgar. Aún se preguntan por qué utilizo máscaras, por qué dejé de mirar. Yo me pregunto para qué queréis puertas del alma conteniendo un interior putrefácto. Queda muy poco, necesito liberarme. Necesito contemplar otros lugares, es hora de parar el baile con el vinilo roto; se está haciendo monótono, me causa pavor. No creo que se sostenga mucho más. No quiero estar a merced de mis emociones. Quiero usarlas, disfrutarlas y dominarlas.

Tiempos irracionales

Tras tanto tiempo, fue un lento despertar. El nacer a cámara lenta, salir de los abismos nunca fue fácil. Y qué extraña sensación tuvo al contemplar su alrededor, ahora tan lúgubre e inerte; sin vida. Tal vez hubiese sido mejor quedarse un rato más conversando con Morfeo.